El asedio de Almhandtir



Recuerdo hace unos años… 5 para ser exactos, cuando me pidieron que hiciera un pequeño texto para promocionar un blog literario de una de las Asociaciones de Estudiantes de la UAM. En mi frikismo habitual, decidí hacer un fanfic de Drizzt que redacte una tarde entre clase y clase en unas hojas sucias de apuntes. Al final el proyecto del blog literario quedó en el olvido a las pocas entradas de comenzar, y el fanfic se perdió en mi memoria, hasta hoy que lo he encontrado sin quererlo ni buscarlo. Y aquí os lo dejo:




La ciudad estaba completamente asediada, todos se preparaban para la inminente batalla. Entre las calles, miles de guerreros corrían hacia los fuertes muros que protegían la ciudad, mientras que mujeres y niños corrían hacia el lado opuesto, hacia un lugar seguro. En la plaza central de la ciudad, un reducido grupo de guerreros ayudaba a las mujeres, ancianos y niños a descender a lo que antiguamente fueron las alcantarillas, ahora abandonadas. Allí estarían a salvo, al menos durante un tiempo.

- Parece que esto va a ser el final muchacho - dijo el enano golpeando con su hacha el suelo.

-Hemos salido de peores circunstancias ¿no?

Dicho esto el drow se giro, para ver una sutil figura que se acercaba con cortos pero rápidos pasos. La elfa, armada con dos wakizashi y una pequeña ballesta, parecía traer noticias.

- El sur esta rodeado, totalmente, tienen catapultas, y varios magos. Al este y al oeste solo soldados y caballería, y el norte parece libre, aunque dudo que así sea.

- Puede que tengan exploradores en esa zona, y si intentamos escapar, nos tiendan una emboscada. Es mejor no arriesgar - el joven elfo oscuro agito su larga melena blanca de forma pensativa - ire a ver que podemos hacer.

Las ultimas mujeres terminaron de bajar, un hombre desde dentro pregunto si quedaba alguna más.

- ¡Espere! - grito el drow, cogió a la elfa de un brazo y la llevo hacia la entrada del alcantarillado - vamos Waryen.

- No pienso irme. Soy muy capaz, ya termine mi entrenamiento, soy mejor con las armas que mucho de los soldados que están en la muralla.

Con una rápido movimiento, la elfa se soltó del drow y se separo un par de metros de él.

- Puede que te necesiten ahí abajo.

- me necesitáis más aquí arriba, allí estarán bien, y si todos caéis por mucho que este yo no podre hacer nada, en cambio en la muralla si que soy de utilidad.



El drow miro a un lado, la elfa tenia razón, pero no quería que corriera riesgos, no otra vez. Sus ojos se clavaron en los guerreros que ahí estaban, a lo lejos el enano le miraba atónito. Waryen era muy capaz, ya lo había demostrado en numerosas ocasiones, el duro entrenamiento la había convertido en una formidable rival. Pero aparte de las capacidades de la joven, lo que el enano no comprendía era el enorme interés que ahora mostraba el drow por ella.


- Waryen... - Drizzt no sabia con que palabras convencerla. No había razones fundamentadas para lo que quería, tan solo el miedo a perderla.


Un grito hizo que el drow se girara, la batalla había comenzado. Dispuesto a conseguir como fuera poner a la mujer elfa a salvo, el drow se volvió a por Waryen. Pero esta ya no estaba. Drizzt vio como su figura desaparecía entre las sombras de la ciudad, seguida muy de cerca por varios guerreros hacia la inminente batalla.


- Vosotros – dijo el drow al grupo de soldados que se estaba ocupando de cerrar la alcantarilla – seguid a Waryen de cerca, y si hay problemas venir a buscarme.


- Creo que me he perdido algo – el enano miraba al drow divertido, ante el gesto preocupado de este – ¡Bah! Esa elfa sabe cuidarse sólita, incluso cuando no era capaz de coger una espada. Pero ¿por qué tanto interés ahora? Si decías que no era más que una inútil carga que...


- Vamos. Nos necesitan en la muralla. 

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