¡Qué malos somos los jóvenes!



Ayer en mi clase de inglés, en la cual soy el miembro más joven pues el siguiente ya tiene 40 años y de ahí hasta una señora de 93, el debate dio un giro inesperado y se centro en una crítica destructiva y sin probabilidad de replica sobre lo ‘malos’ que somos los jóvenes.



Primero comenzó con que los jóvenes no tenemos corazón y solo pensamos en gastar y no en ayudar. Les pregunté cuantos de los presentes hacen, han hecho o conocen a alguien que en algún momento de su vida dedicara algo de su tiempo libre a actividades de voluntariado o colaborara en alguna ONG’s. Se hizo un largo silencio. A lo cual les contesté que a mí se me venían un montón de nombres a la cabeza y que aparte los porcentajes indicaban que la franja de edad que en más actividades de voluntariado está implicada es de 18 a 25 años. Me dijeron que me inventaba los datos, aquí los tenéis: http://www.cronicanorte.es/varon-de-21-anos-y-residente-en-madrid-perfil-del-voluntario-de-madrid-2020/46672

Luego continuó con un ‘los jóvenes de hoy tenéis una educación pésima, no sabéis nada, no trabajáis nada…’ Claro, por eso a día de hoy el analfabetismo se ha reducido en España y tenemos un problema por no tener suficientes trabajos cualificados para los profesionales tan bien formados que lanzamos al mundo laboral. Por ello nos pasamos años formándonos, ya sea mediante colegios, universidades… como por libre informándonos de cosas técnicas y colaborando (la mayor parte de las veces de gratis) en miles de proyectos referidos a nuestro perfil profesional. Por ello, grandes profesionales ya formados ‘roban’ el trabajo de jóvenes freelance, como acaba de ocurrir con mi buen amigo Juan Ramón Robles al que La Sexta le ha cogido material, borrado la marca de agua y usado sin permiso alguno. Claro, los jóvenes no trabajamos ni hacemos nada cuando en realidad estamos luchando a diario por hacernos un hueco. Encima, él que más criticaba empezó a currar en la época de ‘las vacas gordas’ y no tiene ni idea de lo que es estar sin saber qué hacer tras años luchando y formándote porque no encuentras ninguna salida pues no hay trabajo. Y mientras calienta una silla de funcionario y se rasca los huevos me crítica, me trata como si fuera tonta porque según él su formación es mejor, me mira por encima del hombro y además se cree que tiene derecho a buscarme a la salida de clase para regañarme. 

Menos mal, que al contrario que este señor, yo tengo educación y supe morderme la lengua. Aunque lleve el cabreo por dentro.

En resumen: los jóvenes somos los culpables de todo lo malo de esta sociedad.

2 comentarios:

  1. No me parece tan descabellado dado que la gente mayor no interactua con la gente joven en muchas ocasiones y cuando ven algo es a través de Gandia Shore, Hermano Mayor, las noticias... y qué sale ahí? Pues que somos lo peor. Ahora Madrileños por el mundo no cuenta!

    En finch... mucho zen hija mía.

    Besotes

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  2. Dime de qué presumes y te diré de qué careces

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