Hace años que no escribo. En este blog, no os creáis que he mantenido la boca cerrada (o las teclas quietas), pero cuando tu trabajo es divulgar y comunicar, te deja poco tiempo para tus proyectos personales. De todas formas, tras meses siendo observadora silenciosa desde mis perfiles personales en Redes Sociales, he concluido un largo estudio (si se puede llamar así) de la fauna que lo habita. Si me dedicara a analizar y describir todo lo visto y vivido escribiría un post tan largo que los libros de G. R. R. Martin parecerían panfletos, así que hoy me voy a centrar en un tema sólo: me paga Monsanto.

¡¡¡Te paga Monsanto!!!¡¡¡El Diablo!!!